El desafío de amamantar a un bebé prematuro tardío

Como explicábamos en esta entrada , los bebés prematuros nacen antes de tiempo, pero hay prematuros tardíos que son los que nacen entre la 34 y la 36+6 semanas de edad gestacional, grandes prematuros que nacen entre la 28 y la 33+6 y los hay prematuros extremos que nacen antes de la semana 28 de gestación.

También decíamos que todos ellos tienen una característica común, tienen que completar su desarrollo físico y cerebral fuera del útero en unas condiciones que no son las ideales.

En el caso de los bebés prematuros tardíos, puede suceder que el bebé no tenga que ser ingresado en una Unidad Neonatal ni separado de su madre, y se vaya a casa como un niño a término.

Pero no es un bebé a término, en muchos casos puede parecerlo, un bebé de 35 o 36 semanas puede tener un aspecto y un peso de niño a término, pero sigue siendo prematuro, un poco prematuro, y por tanto inmaduro a nivel neurológico, metabólico, respiratorio, digestivo, motor e inmunológico, y la lactancia en estos bebés puede ser todo un desafío.

En muchos casos, estos bebés no son lo suficientemente eficaces en el pecho como para poder alimentarse sólo amamantando, por lo que es muy necesario vigilar de cerca esta lactancia.

Son bebés que no coordinan bien la succión, la deglución y la respiración, poco activos y duermen mucho. A la mayoría, cuesta mucho despertarlos y conseguir que se enganchen al pecho, y que se mantengan en él y no se queden dormidos en seguida.

Todo esto puede generar mucha ansiedad y angustia en las madres. Es común que la recomendación que encuentren, como única alternativa, sea la de suplementar, con fórmula infantil, con biberón, provocando mayor ansiedad, confusión tetina-pezón, disminución de la producción de leche y destete precoz, porque muchas veces, el apoyo, llega tarde.

Habrá que asegurarse que el bebé come, que come suficiente al pecho, si es capaz de estimular la producción de leche de su madre o hace falta otro tipo de estímulo que asegure esa producción.

Se trata de una situación fisiológica, el bebé sólo necesita un poco más de tiempo para madurar, saber esto, puede ayudar a las madres y disminuir su ansiedad.

Podrá ser necesario un seguimiento cercano de un profesional de la lactancia habituado a este tipo de situaciones, que sepa anticipar problemas y pueda hacer un plan individualizado e informar bien a la familia, sobre todo las primeras semanas.

 

 

Foto portada: Ernesto, hijo de Elvira y José

Foto actual de Ernesto, 1 año y 5 meses de feliz lactancia

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2 comments

  • Me acabo de cruzar con este artículo de casualidad. Qué verdad es esto. Me veo absolutamente reflejada en esto, salvo por una cosa; Mi hija nació a término pero “fue un CIR”, es decir, crecimiento intrauterino retrasado. Nació en la semana 37+0 pero pesó 1850g. Me recalcaban que no era una prematura…. pero vaya… como si lo hubiera sido. No necesitó incubadora, sólo una cunita térmica y a los 10 días, sin haber subido del peso de nacimiento, nos mandaron a casa y aquí vino nuestro calvario. Mi hija, Violeta, no se despertaba, mamaba 5 minutos y se dormía profundamente, no me estimulaba para tener leche. La tenía al pecho una hora y media más o menos en cada toma, la mayor parte del tiempo dormida… Esto sumado a mi condición de primeriza hizo que para mi el comienzo de la lactancia de mi hija fuera un calvario. Yo estaba empeñada y al final logramos una lactancia mixta durante un año y medio por la que me felicito una y mil veces, pero ahora, mirando para atrás, y eso que nació en un hospital amigo de los niños, creo que si me hubieran asesorado como decís, un seguimiento estrecho pero considerándola una prematura tardía, por el peso, habría salido mejor la cosa.
    La angustia era contínua, la sensación de culpabilidad y de estar perdida era permanente y tardé mis buenos tres meses en “tranquilizarme”.
    En fin, que los niños CIR también plantean cuestiones muy parecidas, si no idénticas a las que habláis aquí. Por si esto os puede ayudar también.
    Muchas gracias por este artículo.

    • Hola Covadonga. Muchas gracias por tus palabras. Y felicidades por esa lactancia que conseguiste, ¡con todas las dificultades a las que te enfrentaste y sin ayuda!
      Como bien dices, los bebés con CIR, y también los de peso bajo para la edad gestacional, aunque no hayan tenido el retardo de crecimiento en el útero, tienen puntos muy comunes con los prematuros tardíos, aunque tienen otros riesgos.
      Son lactancia complicadas que necesitan de mucho apoyo de personas que sepan bien sobre este tipo de situaciones.
      ¡Qué suerte tuvo Violeta de tener una madre luchadora como tú!
      Tenemos muchas entradas pendientes en el blog, y la de los bebés con CIR es una de ellas…

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